Aceñas o ceñas

CENA L HEREDAMIENTO P176

Las voces murcianas “aceña” o “ceña, son herederas directas del modelo difundido por los musulmanes en el mediterráneo occidental hacía finales del siglo VIII.

A lo largo del siglo XVIII, se solicitarán múltiples permisos al Heredamiento de Regantes de Molina para colocar aceñas en las acequias, a fin de llevar el riego a secanos a los que de otra forma no podría llegar el agua.

El uso de la aceña o ceña, tan generalizado en el siglo XVIII, sobre todo en la primera mitad, irá dando paso a las norias, que normalizarán su aplicación en el siglo siguiente.
Los libros de Actas Capitulares que se conservan en el Archivo Municipal, recogen las solicitudes y la concesión de las licencias de esta época, nos permiten conocer la cantidad de las mismas y el lugar donde se ubicaron.

En 1721 y en 1723 se colocaron dos aceñas en la Cañada de Morcillo. En 1750 en el Tapiado, un vecino de Murcia y heredado de la huerta, partido de Morcillo .En 1751 en el Huerto de Capote, para regar secano en la Subirana.

En 1791 se da licencia a D. José Plaza para construir la ceña de las Balsas para regar 40 tahúllas.