Establecimientos de venta de textiles

En las generaciones que nos anteceden, las niñas asistían a la escuela durante un tiempo muy limitado, ya que se priorizaba la necesidad de ingresos en sus familias. Otro objetivo a cumplir era que aprendieran a coser, para ello acudían como aprendizas a los talleres de modistas o sastres. Una de las aplicaciones más inmediatas de esta enseñanza era la elaboración de su propio ajuar. Para ello los padres les proporcionaban máquina de coser y género para la confección.

En esta generosa aportación encontramos la enumeración de los establecimientos de textil existentes en Molina en las décadas de los 60-70 del siglo XX. Nos describe una época en la que “la economía circular”, “la regla de Las tres erres (3R): reducir, reciclar y reutilizar” eran cuestiones tan cotidianas y lógicas que resultaba innecesaria esta jerga.

MJGB nacida el 28 de julio, de 1952 en Nerpio, reside en Molina de Segura desde 1961.

Mi madre compraba las telas en Gregorio, que era una tienda de telas que primero estuvo en la esquina de la Gran Vía al subir de San Roque. También compraba en los Campero y en la Sole. Eran las tres tiendas de ropa. Iba mi madre y nos compraba una pieza de género, tres mantelerías, lo que fuera. Entonces cogía y por semanas las iba pagando, cuando cobrábamos, entonces iba mi madre y las pagaba.

También había una tienda al lado del Sepulcro, que la llamaba La Juana La Rana, era de una vecina y su marido. Ellos iban mucho a Barcelona y se traían toallas buenas que a lo mejor llevaban un hilo quitado y muchos retales. Con todos esos retales hacíamos muchas cosas.

En la fábricas lo sacos del azúcar los vendían a sus trabajadoras, o se los daban o los vendían por poco. Esos sacos tenían unas letras coloradas, como si hubieran clavado un sello grande. A esos sacos las madres les echaban jabón, luego lejía, otra vez jabón, finalmente los ponían a secar al sol y más tarde a la sombra. El género era muy bueno. Todo se aprovechaba. Se remendaba con esa tela. Algunas hacían calzoncillos con eso, otras se reían diciendo -sí y luego cuando se dan la vuelta llevan en todo el culo que pone “CUBA”. Era un comentario que se hacía.