La organización del espacio y de las calles en Molina a finales del siglo XIX se va produciendo en función de los habitantes del municipio. Para alojar a la creciente población fue necesario planificar el espacio.
El ensanche se produjo a lo largo del Carril de Castilla, que luego se denominó calle de Cánovas del Castillo. La organización del espacio es un proceso lento que se inicia en la última década del siglo XIX, durante la Restauración Borbónica, y se culmina en la Segunda República.
El proceso es sencillo. En primer lugar se van construyendo las nuevas calles; en la mayoría de los casos perpendiculares a la vía principal: calle de Cánovas del Castillo.
En una fase posterior se prolongan las calles ya construidas, por iniciativa de ayuntamiento o a petición de los vecinos. En 1887 se da nombre a las calles de nueva creación: Del Moro “ que parte de la calle Honda y termina en San Antonio”.
Triunfo “ que parte de la calle Nueva y termina en las barracas del Bellotar ”, San León ”parte del carril frente a la yesera llamada de Santa Cruz y termina en el campo”; Yeso “ que parte del carril frente a San Roque y termina en las eras”.
Rambla” paralela a la del Yeso que da vista al puente por el lado del Oeste”. Todos estos datos se recogen en el libro de Actas del Ayuntamiento de Molina en sesión de 18 de diciembre de 1887.
Fuente: PRIETO Algara, Andrés: El estudio de Nomenclátor y su evolución como fuente de la memoria histórica y su interpretación. Estudio de un caso: las calles de Molina de Segura. [Trabajo de Bachillerato de Investigación de IES Francisco de Goya]

