Joaquina Meseguer Vidal, nacida el 16 de noviembre de 1936 en Molina de Segura, en la calle Ancha, siendo muy pequeña se trasladaron a vivir al Cabezo de Los Luna (Torrealta). Nos cuenta una anécdota ocurrida con el hilero de Espinardo a su paso por la casa de Joaquina.
Resulta que venía un gitano de Espinardo, con un carretón, venía con juguetes y traía niñillos pequeños de barro, los brazos chiquitujines y las patillas, ni sueltas ni ná.
Y yo tenía la gana de un niñillo para coserle yo ropa.
Entonces venía todos los días el hombre y teníamos que darle cosas que tuviéramos por aquí de trapos y tal, apargates, yo le daba todos los trapos viejos, de apargates, todo lo que tenía. Y un día le rompí una apargata a mi mamá para decir que eran viejos también. Todo lo que pescaba lo rompía y se lo echaba. A mi papá le rompí una blusa.
Pues que todos los días, decía –ay, prepárame más para mañana, y se iba.
Volvía otro día y yo por aquí buscando para ver lo que iba a hacer, pues venga a ver que me daba…Así se tiró el tío toda una semana.
Ya llegó un día que no tenía nada que darle, y dice -mira allí por al lado de mi casa, busca por allí haber si hay algo-, se viene él conmigo. Y yo vuelvo y mi hermano mayor está aquí en la puerta, dice el hilero este –nena ven y busca por todo este terraplén, busca si hay apargates o algo-, y me voy con él para la esquina y entonces no hay nada, -pues nada nena, sabes lo que te digo que rejuntes que dentro de 2 ó 3 días vendré- y yo empecé a llorar.
Se fue el hombre y empecé a llorar, -¿por qué lloras?, -(me preguntó mi hermano) pues lloro porque está viniendo 15 días y le doy todo lo que pesco, hasta estoy rompiendo ropa de la mamá y del papá y tó, y dice-No llores más que aquí tienes el niño-… Se lo cogió del carretón.

